#1. Cartas a Cordelia (o lo que quedó de ellas)

Este relato participa en el Reto anual: 12 meses 12 Relatos 2021 organizado por De aquí y de allá by TanitBenNajash

NOTAS PREVIAS

  • Historia epistolar basada en la relación de Dan y Blair (Gossip Girl) al terminar la quinta temporada. Sin influencias de la sexta. No es necesario ver la serie o conocerla para entender mis desvaríos. Es un no-fic (concepto inspirado en Fandom Of Our Own).
  • ¿Advertencia de contenido? Angustia y final abierto. 
  • Consigna: relato libre. 
  • Betas: Rebeca Cid Vela y Carly L. Sáez.
  • 1311 palabras.

CARTAS A CORDELIA (O LO QUE QUEDÓ DE ELLAS)

RETO #1: RELATO LIBRE

2 de junio, 2007

¿Por correo? ¿Me has dejado por correo electrónico? Era tu mejor amigo. ¿No merecía algo más? ¿No nos merecíamos algo más?

8 de junio, 2007

Sabía dónde me estaba metiendo. Cordelia y Charlie. Charlie y Cordelia. Siempre juntos, unidos por una conjunción. Sois almas gemelas. No como tú y yo. Pero saberlo no lo hizo más fácil, no hace que duela menos. Me elegiste a mí, me miraste a la cara y me prometiste una oportunidad. Fui un idiota al creerte. A ti, al final, te dio igual, me humillaste. Nos humillamos. 

¿De verdad crees que un «lo siento» es suficiente?

12 de junio, 2007 

Te odio. Te odio. Te odio. No puedo sacarte de mi cabeza. Soy incapaz de olvidar nuestras tardes en la filmoteca, nuestros besos robados y nuestras mañanas con desayunos en la cama, tratando inútilmente de detener el tiempo, de fingir que solo éramos tú y yo. Nunca fuimos solo nosotros dos. ¿Hubo siquiera un «nosotros»?

Hoy he ido a una mesa redonda sobre qué se considera arte en el siglo XXI. Una de las ponentes ha hablado del papel de la moda en la historia. ¿Sabes lo que me ha venido a la cabeza? Por supuesto que lo sabes. «La moda es el arte más poderoso que hay (…), todo junto muestra cómo somos y quiénes queremos ser*», el aroma del café recién hecho (por más que me quejara del precio, habría movido cielo y tierra para hacerte feliz) y lo que tu sonrisa me hizo ese día. Me he derrumbado, ahí mismo, solo y en medio de ninguna parte.

Te quiero, Cordelia. Incondicionalmente.

14 de junio, 2007 

¿No es el odio otra cara del amor? ¿Es el deseo de venganza el siguiente capítulo de nuestra no-historia? 

24 de junio, 2007 

Solo quiero que seas feliz, que te encuentres a ti misma y que Charlie no vuelva a destruirte. No se lo permitas. No te dejes aplastar. Sé tú misma. Por favor, por favor, por favor. 

3 de julio, 2007 

Quiero destrozarte. Quiero hacerte daño. Quiero pagarte con la misma moneda. Quiero que sientas lo que siento yo. Nada. Todo. El vacío

5 de julio, 2007 

¿A quién pretendo engañar? Por más que quiero ahogarme en mi miseria, soy incapaz de hacerte daño a propósito. Te quiero demasiado para ni siquiera intentarlo. Te echo de menos. Te echo de menos. Te echo de menos. 

Algún día estas palabras perderán su significado, no dolerán tanto. 

Son las tres de la madrugada y solo quiero necesito oír tu voz; oírte decir mi nombre una vez más, la última. Quiero empaparme de tu risa, dormirme en tus brazos y perderme en tu sonrisa. Volver atrás en el tiempo y decirte que no me importa lo que sientas por él, que te esperaré con una mano extendida siempre; que te quiero y que a la mierda los ultimátum, mis inseguridades y todo lo demás, que solo me importas tú. Que solo importamos nosotros. 

Conservo tu billete de avión. Ojalá estuvieras aquí.

Quiero volver a la noche de nuestro primer beso (no el torpe ni tampoco el falso, o quizás sí). Quiero volver a ese ascensor y a las primeras veces desastrosas. Quiero volver a nuestras noches en vela. A nuestras discusiones sin ton ni son. A nuestras conversaciones sin punto final. A nuestros paseos sin destino fijo. 

Quiero volver a ser nosotros dos. 

¿No era suficiente? ¿No éramos suficientes? No nos diste la oportunidad. 

La cagué. 

14 de julio, 2007 

¿Y si hubiera ido a buscarte al hotel? ¿Y si no te hubiera dado ese ultimátum? ¿Habría marcado la diferencia? ¿Fuimos nosotros quienes nos condenamos? Me niego a creer que no me quisieras. 

27 de julio, 2007 

Qué revelación. De nuevo eres la protagonista de mis historias. Mi inspiración. Mi condena. Esta tarde he hablado con Nico. Sé lo que estás haciendo, te estás perdiendo por él otra vez. Por su culpa. ¿Vale la pena? Te lo pregunto en serio. ¿Esta es la Cordelia que quieres ser? Esa última noche, cuando tú decidiste por los dos, cuando yo la cagué, Sabrina me dijo que estaba enamorado de la idea de ti, que no te conocía. No como Charlie. Y que tú no me conocías a mí. Le he dado muchas vueltas desde entonces, ¿y sabes qué? Es mentira. 

Estoy perdidamente enamorado de la verdadera Cordelia, de la chica fuerte y decidida que sé que eres; de esa mujer que no se detendría ante nada ni ante nadie para conseguir sus objetivos; de la chica de las diademas, de los diarios inacabados y de las películas de Audrey Hepburn. De mi mejor amiga, de mi confidente y del amor de mi vida.

Gracias por permitirme conocer a la verdadera Cordelia, no te escondas nunca. Ni por él ni por nadie. No dejes que Charlie te consuma otra vez. Sé fuerte. Sé feliz. Sé única. No eres una musa, una corona o un pilar para que el resto se mantenga de una pieza.

Eres Cordelia Willow.

Sé tú misma, que le den al mundo. 

8 de agosto, 2007

Aquí estás otra vez. Hace demasiado calor. No puedo dormir. Si bien ya no duele como antes, aún me cuesta mantenerme como una pieza, todavía siento, justo aquí, a la altura del corazón, que me falta algo. ¿El qué? No lo sé. O quizás sí, pero es demasiado difícil reconocerlo incluso por escrito. 

No puedo conciliar el sueño porque estás ahí y no estás al mismo tiempo. Si cierro los ojos, tu perfume me embriaga y el fantasma de tus besos me persigue. Trato de borrar tu recuerdo por el día sin éxito (y eso que tengo muchísimas cosas que hacer con el curso de escritura) y me asfixio en él por las noches. Doy vueltas sin descanso. Escribo hasta no sentir los dedos o hasta que la vista se me nubla. ¿Por las lágrimas no derramadas? ¿Por el cansancio? ¿Por qué?

Te lloro con todo lo que llevo dentro. 

Te echo de menos con el corazón en la mano. 

10 de agosto, 2007

¿Por qué borré tus correos?

16 de agosto, 2007 

Hoy he visto tu llamada perdida. 

18 de agosto, 2007 

¿Te estoy olvidando por fin? He eliminado nuestros mensajes y no he sentido nada. Lo he sentido todo. 

20 de agosto, 2007 

Te estoy escribiendo otra historia. Eso dice mucho de mí. No sé muy bien el qué. Tampoco si eso es bueno o malo. 

26 de agosto, 2007 

Te he cogido el teléfono. Te he colgado nada más escuchar mi nombre de tus labios. No puedo. No estoy preparado para romperme otra vez, para reconocer que no ha pasado el tiempo y que sigo igual de perdido que cuando me marché. No puedo. No puedo. No puedo. 

27 de agosto, 2007

Te quiero. 

30 de agosto, 2007

¿«Te necesito»? ¿Me necesitas? ¿Eso es lo único que hace falta para que caiga rendido a tus pies, para derrumbar mis barreras y para darle la espalda al dolor? 

Fui yo quien te prometió que siempre estaría ahí, que estaría a tu lado hasta el final. Soy imbécil. Así de simple. 

31 de agosto, 2007 

Soy el chico solitario y tú, la reina de las diademas de cristal. 

1 de septiembre, 2007 

He cogido el primer vuelo a casa. Me han dado la oportunidad de quedarme aquí y me ha faltado tiempo para hacer las maletas. No te he olvidado. Ya está, ya lo he dicho o lo he puesto por escrito. ¿Te he perdonado? No lo creo, aún escuece y el deseo de venganza sigue ahí, en los límites de mi corazón, pero te echo de menos y todo, al final, por más que cueste reconocerlo, se reduce a eso. 

2 de septiembre, 2007

¿Puede el amor con todo?

3 de septiembre, 2007

Abrazarte es volver a casa, Cordelia. 

fin

(*) Cita extraída de Gossip Girl


Si bien no es muy mi estilo (digo esto mucho, pero entre mi relato Adiós y esto ya van dos veces), los retos de escritura consisten en salir de la zona de comfort y eso voy a intentar a partir de ahora. Me gustaría prometer que seré constante, que todos los meses publicaré un relato, pero solo puedo decir que he venido a jugar (y a darle una patada al impostor), así que el tiempo lo dirá. ¿Tengo ideas para febrero? Quizás, algo hay rondando por mi cabeza.

Si has llegado hasta aquí, ¡deseosa estoy de leer tu opinión! (con un ojo cerrado y al borde del pánico, por supuesto). Y si quieres leer qué más tengo, échale un vistazo a las pestañas o pregúntame que no muerdo. También puedes invitarme a un cafelito.

¡Hasta la próxima! 🙂

Un comentario en “#1. Cartas a Cordelia (o lo que quedó de ellas)

  1. A ve, me tarde. Lo leí en cuanto lo subiste pero la adultez no ayuda en nada. Pero aquí ando.
    En primer el formato epistolar se lo ha cargado wordpress , pero oye hay función para volver al clásico por su te sirve a futuro. Porque si eres como yo seguro odias el de bloques.

    Ahora a lo que vine, de entrada el formato me gusta. Sí, escribir cartas siempre es un método de desahogo y al final es un recurso literario medio abandonado, pero también es un arma de dos filos. ¿Por qué? pues simple, si no logras dar la intensidad deseada al sentimiento, que haga inútil saber el contexto que los envuelve o no logras meter los detalles que el lector necesita lo pierdes o lo confundes.

    Aquí tienes detalles suficientes para que se note que existió una relación intensa que probablemente no fue reciproca o al menos no tuvo la misma intensidad de ambas partes. Siento que esos detalles enriquecen cuando aparecen, pero se ven opacados por un recurso del que siento abusaste al usarlo en varias de las cartas: la reiteración. si bien es un recurso narrativo y es en efecto valido, esta vez siento que te jugo un poco en contra al menos en algunas cartas, mas no en todas.

    Al menos a mi parecer, lo usaste para dar tanto énfasis a ciertas emociones contenidas en frases estratégicas, pero al repetirlas tantas veces al mismo tiempo sin conocer la inflexión de voz del narrador (aka: desesperación, angustia, coraje, etc) en lugar de sonar determinantes o cargadas, pierden la intensidad. Un ejemplo de esto podría ser la carta del día 5 de Julio con el “te hecho de menos” con uno solo, siento hubiera sido suficiente. Intenta leerlo como una línea sola: Te echo de menos. Algún día estas palabras perderán su significado, no dolerán tanto.

    Hay que recordar que muchas veces menos es más y mantener el cuidado, porque solemos empeñarnos en resaltar algo concreto y nos empeñamos tanto que al final se diluye y perdemos la intensidad que deseábamos. -yo peco de esto también- .

    Otro detalle a considerar para futuro, aquí te lo paso porque son cartas y en las cartas solemos repetir las conjunciones y/o preposiciones, sobre todo en momentos de sentimiento, pero para futuro que uses segunda persona en una narración no epistolar pasa el texto por un contador de palabras que mida la densidad de las mismas y las marque. O puedes hacerlo con el mismo editor de word o drive, esto para identificar todos los “tu”, “tus” y “te”, parece que no pero muuuchas veces son remplazables si reestructuramos las oraciones.

    Y algo relacionado al párrafo anterior es que se te ha pegado de nosotras las latinas, porque es algo casi inherente a nosotros: el queísmo. Para futuros también con el de densidad sale, siempre son reemplazables. Jajaja .

    Pero ahora ¿Me ha gustado? Si. ¿Siento que pudiste haber manejado un tono más agónico? también. Me recordó mucho a cartas de chicos de preparatoria, si la serie es de chicos de esa edad esto tendría mucho sentido. Hay unas cartas que verdaderamente me han llamado la atención por lo que puedes explotar alrededor de ellas o por lo que dejan entrever. La del 8 de Agosto por ejemplo, divina. Ha sido mi favorita. Junto a las ultimas dos.

    También tienes frases para recordar y eso siempre es algo bueno porque si alguien lo reseña podrá quotear y eso mija no cualquiera lo consigue. Las ultimas dos cartas, las podría juntar en una y el resultado seria devastador. Siento que me pierdo muchas cosas que podría apreciar si hubiese visto la serie -lo intente y no coló- pero en tono general es un buen fic-no-fic. Y cumple el cometido de poderse leer y disfrutar sin mucho lio de no conocer.

    Y mira, esto es para divertirse así que dale los meses que puedas, quieras y tengas ganas. Igual te voy a leer. Y me llevas ventaja, yo no tengo idea de que haré en febrero y eso que hice la tabla. Shame on me. I see you Noe.

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